Hace unas semanas, os comentamos que hemos sido los primeros en Alicante y los terceros en España en hacer el tratamiento con Belkyra.

Belkyra , es el producto más nuevo y reciente de Allergan para el tratamiento de la grasa de la papada sin cirugía, mediante inyecciones.

Primeros pasos

Lo primero que hacemos es dibujar la zona de seguridad donde hay que hacer el tratamiento. Es importante que el cirujano o el médico esté muy familiarizado con la anatomía. Si el producto no está bien puesto puede crear ciertos problemas, aunque solucionables todos ellos.

Una vez delimitada la zona a tratar, se pone una plantilla de puntos ya preestablecidos donde pondremos el producto. Es una plantilla, que colocamos en el cuello de la paciente y que nos indicará los puntos a tratar. Cada uno va separado por una distancia concreta que le aporta fiabilidad.

Es muy importante no infiltrar dos veces en el mismo sitio, así como no infiltrar en dos puntos excesivamente cercanos entre sí o demasiado alejados. Así se obtiene un resultado homogéneo y sobre todo predecible.

Belkyra es un líquido, que no hay que diluir, y que hay que inyectar 0,2cc por cada punto de inoculación. Con unos 20 puntos suele ser más que suficiente para el tratamiento. Por lo tanto, con dos viales suelen ser suficientes por sesión. Es decir, cuatro viales en el tratamiento completo.

En esta primera paciente, solo se ha puesto un vial en vez de dos, que sería lo propio. Es decir, el mismo número de puntos de inoculación, pero en vez de 0,2cc por punto, pusimos 0,1cc por punto.

No es doloroso, pero a los cinco minutos del tratamiento escuece. Pero como el tratamiento lo acabamos antes de llegar a esos cinco minutos, durante la ejecución del tratamiento no le duele absolutamente nada al paciente (ponemos crema anestésica en la piel, durante 30 minutos, antes de hacer el tratamiento).

Inmediatamente después del último punto de inoculación, colocamos frío en la zona tratada para reducir la inflamación y dar mayor confort.

¿Y cuál es la evolución del tratamiento?

A las 24 horas el paciente nota que la zona tratada está inflamada. Más tensa. No más dolorosa, pero sí más inflamada.

Lo que nota sobre todo es inflamación y ligero escozor. Esta inflamación alcanza su mayor punto a las 48 horas del tratamiento, para después ir descendiendo y mejorando.

A la semana la situación es muy parecida a la previa del tratamiento. Pero el resultado se comienza a ver al mes, pero es al mes cuando hacemos una segunda sesión. Por lo tanto, el cuello del paciente volverá a inflamarse nuevamente.

La inflamación, sin ser algo exagerado (la primera paciente tratada dijo que ninguno de sus hijos a las 48 horas se dio cuenta de que tenía el cuello inflamado), el paciente la nota. La nota y la ve. Aunque la mayoría de las personas no se darían cuenta.

En breve realizaremos la segunda sesión. Os iremos contando, pero os adelanto que es incesante la cantidad de correos y llamadas de toda España de personas interesadas por este tratamiento. De momento, sólo somos unos pocos los que tenemos permiso para utilizar Belkyra.